Biografía de Nadia Comaneci

Gimnasta olímpica nacida en Rumanía el 12 de noviembre de 1961. En los juegos olímpicos de Montreal en 1976 cuando tenía 14 años logra lo que ningún atleta en gimnasia había logrado un 10, una calificación perfecta.

Su país en ese momento vivía una fuerte dictadura y pertenencia al antiguo bloque del este. La situación política y militar del país era muy tensa ya que se encontraba en apogeo la guerra fría entre Estados Unidos y Rusia.

Su personalidad desde pequeña era el de una persona perfeccionista aún siendo una niña cuando le enseñaban un movimiento ella acudía al gimnasio una y otra vez a practicarlo cientos de veces hasta que le saliera de manera perfecta. Entrenaban diariamente seis días a la semana cuatro horas de ejercicio físico y cuatro horas de colegio esto con menos de seis años de edad adicionalmente la dieta era muy estricta las porciones de carnes, frutas y vegetales eran muy controladas ya que sus entrenadores inculcaban desde ahí la disciplina.

Cuando asistió al campeonato nacional por primera vez a la edad de nueve años ella quedó en el puesto número 13 esto la hizo sentir furiosa y tomó la decisión de que eso nunca más se iba a volver a repetir.

En un año asistió a una nueva competencia amistosa en donde ganó por primera vez una medalla de oro curiosamente todas sus compañeras de equipo eran de 10 años o edades similares y las competidoras eran de 20 años o de edades similares por lo cual llamaba muchísimo la atención que unas gimnastas lograran ese grado de profesionalismo a una edad tan temprana.

A pesar de que Rumanía pertenecía al bloque soviético existía mucha rivalidad entre los atletas rusos y los rumanos así como con el resto de países del bloque soviético. Nadia lograba colocar su mente en un estado de tranquilidad, durante la espera ella sentía nervios, pero en el momento que estaba lista para competir su mente se centraba y estos desaparecían.

En las Olimpiadas de Montreal Nadia subió a las barras asimétricas hizo su rutina perfecta y fue ahí donde obtuvo por primera vez en la historia un 10 perfecto, en en el tablero de puntuación apareció 1.0 todos se quedaron extrañados pensaban que había un error, pero en realidad como era un hecho sin precedentes los tableros de puntuación no estaban adaptados para colocar la nota 10 perfecta, la máxima nota había sido 9.95.

Imagen tomada de marca.com

Y esto se repetiría no una ni dos ni tres ni cuatro veces, Nadia logró una nota perfecta en siete ocasiones. Y ahí estaba Nadia recibiendo la medalla de oro en los juegos olímpicos de Montreal y a su lado sus rivales de la  imponente Rusia, Rumanía en ese momento era un país pequeño sin poder y nunca nadie le puso atención hasta ese momento. Nadia ganó un total de cinco medallas olímpicas tres de ellas de oro. Después de esa Olimpiada los líderes en gimnasia serían Rusia, Estados Unidos y ahora Rumanía, ahora un nuevo referente en la gimnasia internacional a nivel mundial entraba en juego.

A su llegada a Rumania Nadia se convirtió en un símbolo de la perfección comunista, todos sus entrenamientos se tornaron más estrictos y más fuertes fueron usadas ella y su equipo como manioretas para demostrar que el comunismo sí funcionaba para la sociedad.

Sus entrenadores eran de origen húngaro por lo cual a su gobierno no le agradaba esto, no querían que otro país les robara protagonismo a sus hazañas en el deporte, así que quisieron buscar entrenadores de origen rumano. Esta decisión afectó en mucho a Nadia ya que este cambio se combinó con la entrada a la adolescencia de ella, así como una poca subida de peso y además una mayor estatura por lo cual en su próxima presentación ante el mundo en Estrasburgo sus resultados fueron un fracaso .

Su régimen tomó la decisión de regresar a sus antiguos entrenadores y fue ahí donde iniciaron un proceso para llevar a Nadia nuevamente a su nivel., todos habían pensado que ella se retiraría después de tremendo fracaso sin embargo fue todo lo contrario ella regresó con más fuerza y después de un duro entrenamiento que llegó a ser calificado prácticamente de inhumano, por la cantidad de trabajo duro al que se estrenó a ella y a su equipo, ella regresó a su siguiente evento competitivo completamente renovada convirtiéndose en la campeona europea. Nadia con su entrenador Béla Károlgi. Foto tomada de

Mientras ella y su equipo entrenaban fuertemente en su país la situación política se tornaba bien fuerte y muy dolorosa, el pueblo moría de hambre su gobierno había acumulado deudas por 12.000 millones de dólares y la única manera de recaudar dinero para pagarlas fue castigar el pueblo limitando recursos eléctricos alimenticios y todos los básicos para la sobrevivencia y esto sucedió durante 10 años.

Para 1980 venían sus segundo juegos olímpicos en Rusia donde encontraría a sus más grandes rivales, el equipo ruso de gimnasia, desgraciadamente en estas olimpiadas Nadia tuvo una caída en su principal evento, las barras asimétricas, a pesar de esto se levantaron como equipo y quedaron en segundo lugar Nadia ganó una medalla de oro en su presentación artística en el piso y se fueron logrando hacer una excelente presentación.

Para 1984 a la edad de 23 años Nadia tenía que tomar la decisión de retirarse de la gimnasia. Después de su retiro su país comunista le ofreció un trabajo en la federación de gimnasia para supervisar el trabajo de la jóvenes gimnastas por lo cual recibía un salario de $100 al mes, ella era una más en el pueblo apenas llegaba al mes y apenas le alcanzaba para pagar la calefacción, su madre tuvo que ponerse trabajar como cajera en un supermercado . Para su gobierno Nadia representaba una figura poderosa que no les convenía que saliera continuamente en la prensa robándoles protagonismo, por lo cual poco a poco se le fue apartando y pasó como siempre a ser una ciudadana más, en realidad nunca tuvo ningún privilegio.

Padres de Nadia imagen tomada de gettyimages

En ese momento ella se sintió en un punto muerto y tomó la decisión de huir de su país, el único que sabía esto era su hermano, esto era difícil muchos lo intentaban y eran deportados o les disparaban en la espalda en la frontera.

Nadia se une a otras cinco personas que también querían huir de su país, dentro del grupo va un hombre que lo había intentado tres veces sin éxito y él se convierte en el líder del grupo, ese día de la huída caminaron por seis horas hasta llegar a la frontera húngara, ella huía pero iba con el temor de que le pasara algo a sus padres y a su hermano que quedaban en Rumanía. El grupo tuvo suerte y logró llegar a Hungría, posteriormente se movieron a Austria, ahí solicitaron asilo político y Nadia pidió que la llevaran a los Estados Unidos  ahí logró alcanzar lo que siempre había deseado, libertad y poder llevar una vida normal, se casó y formó su familia.

Hoy ella y su hazaña siguen siendo una leyenda ejemplo para muchos.

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