Diabetes y maratón

Usualmente lo primero que hará un diabético al levantarse para ir a entrenar es medir su nivel de azúcar en la sangre, luego, comer algo previamente planificado por la asesoría de su profesional en salud ya que durante la noche mientras nuestro cuerpo se regenera gran parte de la energía proviene de la comida que se ha hecho la noche anterior, por lo cual la comida de la noche debe ser siempre muy equilibrada y no se deben de haber saltado comidas durante el día.

Es muy útil y liberador para un diabético y en particular atleta el uso de bombas de insulina con un monitor continuo de azúcar en la sangre.

Es importante mencionar que hay dos tipos principales de diabetes: Tipo 1 y Tipo 2. También hay otro tipo que se produce en el embarazo llamado diabetes gestacional. La diabetes tipo 2 es la más común con aproximadamente el 90% de los diabéticos.

Por su parte la diabetes tipo 1 tiende a ser diagnostica más a menudo en niños y adultos jóvenes, en este caso el cuerpo lucha contra sí mismo destruyendo las células productoras de insulina en el páncreas, por lo tanto, estas personas ya no producen insulina. Una persona con diabetes tipo 1 necesitará de inyecciones de insulina como tratamiento para el resto de su vida.

Uno de los alimentos idóneos para un diabético para mantener equilibrado el nivel de azúcar en la sangre es el banano, ya que posee en promedio de 20-30g de carbohidratos de excelente calidad.

Si se ha planificado una larga sesión de entrenamiento por la mañana la preparación de la comida comienza desde la noche anterior, por ejemplo puede ser que se llegue a ingerir tres veces la cantidad normal de carbohidratos complejos la noche previa como 1.5 tazas a 2 tazas de arroz integral, carne para proporcionar proteínas y verduras, todo esto revisado previamente por su profesional en salud.

Por su parte el desayuno antes de salir debe incluir otra buena porción de carbohidratos complejos que pueden venir por ejemplo de la avena integral en conjunto con otros alimentos que se han planificado con un profesional en salud, el desayuno debe ingerirse de inmediato después de levantarse sin dejar pasar más de media hora y lo idóneo es que el cuerpo tenga por lo menos una hora de tiempo para absorber los nutrientes antes de salir al entrenamiento.

Para estos entrenamientos largos la hidratación es primordial para reponer agua y electrolitos e ir combinando esto con reposiciones continuas de carbohidratos de calidad, durante el entrenamiento se chequeará el nivel de azúcar en lapsos determinados por su profesional.

Una dosis de insulina debe estar a la mano en caso de ser necesaria. Ahora existen bombas programables que se pueden encargar de esto mientras se hace actividad o durante todo el día, esto igualmente lo puede revisar con su medico endocrinólogo.

Después del entrenamiento nuevamente será necesario medir el nivel de azúcar para determinar la estrategia a seguir. Por regla general nunca se debe sentir hambre mientras se entrena y menos después ya que él cuerpo necesita combustible continuo y de calidad, un maratonista hambriento y en especial diabético es un atleta y una persona con su salud comprometida. Se debe ir gestionando el esquema idóneo que le vaya funcionando mejor a cada individuo.

Se debe comer de forma inteligente y planificada para obtener buenos resultados, teniendo claro que cada cosa

que se coma o se deje de comer en un momento determinado creara un impacto en el atleta. Se come con propósito

y con moderación.

Los carbohidratos simples como los que vienen de la repostería o galletas azucaradas no son buenos aliados para un atleta diabético, así como tampoco lo son el sobrepeso u obesidad

Es importante tener en cuenta que los efectos beneficiosos del ejercicio sobre la sensibilidad a la insulina duran en nuestro cuerpo de 24 a 72 horas dependiendo de la intensidad y duración.

Es ideal que los corredores diabéticos cuenten con algo que los identifique como tales, puede ser con una pulsera o una cadena.

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Futbolista del Real Madrid y diabético

El defensa del Real Madrid Nacho Fernández de nombre completo José Ignacio Fernández Iglesias llegó a pensar que su carrera llegaba a su final cuando de niño le diagnosticaron diabetes tipo 1. Cuando esto sucedió él apenas tenía 12 años.

Actualmente el jugador de 27 años recuerda que un médico endocrinólogo lo valoró y le diagnosticó, de primera entrada este médico no le dio un panorama optimista en referencia a su carrera deportiva, le fue aconsejado que mejor no siguiera adelante.

Su familia buscó a otro especialista para obtener otra opinión y en este caso el apoyo para continuar fue positivo, de hecho el médico le indicó que la práctica deportiva era importante para él. Actualmente Nacho ya acula más de 100 partidos con el Real Madrid y siete partidos con la selección española.

Al igual que otros deportistas que padecen esta enfermedad le fue autorizado el volver a jugar pero con la condición de cuidar estrictamente su dieta, Nacho sabe que tener diabetes significa que tiene que cuidarse tres veces más que una persona normal para evitar una crisis.

El ve esto como algo positivo ya que lo obliga a tener que cuidarse en su dieta y su descanso además de siempre tener que tener sus inyecciones de insulina cerca de él.

A lo largo de su carrera futbolística, Nacho ya ha ganado la Liga de Campeones dos veces, la cual es catalogada como la competición más prestigiosa en el fútbol europeo, también ha ganado La Liga del fútbol español.

Él sabe que hay ciertos alimentos con los que precisa tener más cuidado, pero esto ha logrado llevarlo muy bien ya que ha estado bajo control y ha trabajado muy de la mano con su médico.

El padecer esta enfermedad desde los 12 años lo ha hecho ser una persona más responsable, que tiene un mejor cuidado de si mismo, él considera esta enfermad como un compañero que estará a su lado toda su vida.