¿De dónde viene la idea de la llama olímpica?

Ha sido llevada alrededor del mundo, incluso hasta el espacio, ha escalado el Everest. En 89 años que lleva de existir este concepto, la antorcha olímpica ha sido llevada por miles de personas y ha viajado en cada forma imaginable de transporte.

La llama olímpica hizo su primera aparición de la era moderna en Ámsterdam 1928, donde fue encendida encima de una torre que pasa por alto del estadio olímpico donde se realizaron los eventos de atletismo. También presidió la escena en el Estadio Olímpico de Los Ángeles cuatro años más tarde, esta vez en la parte superior de la puerta de entrada a la arena, que se parecía al Arco del Triunfo.

Sin embargo no fue sino hasta Berlín en 1936 que el relevo de la antorcha olímpica, idea de Carl Diem, se dio por primera vez, en esta ocasión la llama se encendió en Olimpia, Grecia, al igual que en tiempos antiguos, con la ayuda de un espejo parabólico que refleja los rayos del sol. En esta ceremonia de iluminación estuvo presente Pierre de Coubertin, el fundador de los Juegos Modernos, que deseaba que los corredores participasen en el relevo inaugural.

La idea de usar una antorcha para transportar la llama no fue adoptada inmediatamente. El Comité Organizador de los Juegos de Berlín, que se inspiró en formas antiguas, había planeado inicialmente transportar la llama por medio de un haz de tallos de hinojo de combustión lenta. Por razones prácticas, sin embargo, se decidió finalmente utilizar una antorcha, el Comité Organizador solicitó la creación de un diseño específico, dado que no había antorchas en el mercado capaces de cumplir sus criterios.

Los primeros portadores de la antorcha en ese relevo fueron el griego Konstantinos Kondylis y el alemán Fritz Schilgen entre Olimpia y Berlín, la antorcha pasó por Bulgaria, Yugoslavia, Hungría, Austria y Checoslovaquia, llegando finalmente al Estadio Olímpico el 1 de agosto de 1936. En los años que siguieron, la historia de la llama olímpica comenzó a desarrollarse como una novela épica, con cada olimpíada produciendo sus propias historias únicas.

La antorcha con la llama olímpica fue una idea que se fue gestando por pasos no nació de un solo como la conocemos hoy en día sino que tuvo aportes de varias personas. Una de las historias que más me gusta es la forma en que la llama llegó por primera vez, en su formato de relevo, al continente americano en 1968 cuyo destino final fue la Ciudad de México, aquí los detalles de ese recorrido:

  • Se utilizaron cuatro antorchas diferentes y se inspiró en las aventuras del Cristóbal Colón, el primer explorador del mundo occidental que pisó el Nuevo Mundo en nombre de Isabel Reina de España en 1492.
  • Se siguió la tradicional etapa entre Olimpia y Atenas, llevando la llama a Génova, donde se llevó a cabo una ceremonia frente a la casa donde vivía Colón. Su próximo puerto de escala fue Barcelona, ​​el destino del legendario explorador a su regreso de las Américas.
  • La llama fue llevada a través de España a Palos, desde donde Colón zarpó hacia el oeste el 3 de agosto de 1492.
  • El último portador de la antorcha en esta sección del Relevo era un descendiente directo de él con el nombre de Cristóbal Colo de Carbajal, acá vemos una imagen de ese momento.
  • Después de cruzar el Atlántico, la llama llegó a San Salvador en las Bahamas, donde Colón primero arribó, creyendo que había llegado a las Indias a través de una nueva ruta marítima.
  • Desde allí se trasladó a Veracruz en México, pasando por Teotihuacan, la ciudad más grande de las Américas precolombinas, donde se realizó una ceremonia ante más de 50.000 espectadores.
  • Finalmente, el 12 de octubre de 1968, la caldera fue encendida en el Estadio Olímpico de la Ciudad de México por la atleta Enriqueta Basilio Sotelo, la primera vez en la historia de los Juegos, convirtiéndose en la primera mujer que tuvo el honor de hacerlo.

De las cosas que más disfruto seguir cada cuatro años es este recorrido de la llama olímpica, siento que es de esas ocasiones en que la humanidad se une olvidando las diferencias que nos han separado.

Biografía de Greg Louganis

Este campeón en la especialidad de clavado estadounidense ganó 13 campeonatos mundiales e hizo historia en los Juegos Olímpicos de 1982, ya que en el primer clavado obtuvo una puntuación perfecta.

Nació en San Diego, California en 1960, comenzó una notable carrera como clavadista mientras estaba en la universidad y ganó un récord de 47 campeonatos nacionales y 13 mundiales. A lo largo de su carrera, sus premios también incluyen cinco medallas olímpicas cuatro de oro y una de plata, fue el primer clavadista que obtuvo una puntuación perfecta de 10.

Enfrentó muchos obstáculos personales antes de ganar el oro olímpico. Fue adoptado por Peter y Frances Louganis, uniéndose a una hermana mayor adoptada en la familia. Louganis tenía una relación difícil con su padre que los maltrataba físicamente. También sufrió en manos de sus compañeros que se burlaron fuertemente de él por su dislexia y por su color de piel. Uno de sus padres biológicos es de ascendencia samoana.

Tuvo la fortuna de que a una temprana edad descubrió algo en lo que se destacó. Había tomado clases de danza y gimnasia y luego comenzó a tomar sus movimientos acrobáticos en una nueva dirección en la piscina de su familia. Después de tomar clases de clavados, Louganis comenzó a competir en el deporte alrededor de los 9 años de edad. Atrapó a los jueces en los Juegos Olímpicos de 1971 dos años más tarde, obteniendo una puntuación perfecta de 10 durante esta competición nacional.

A la edad de 16 años, Louganis compitió sus primeros Juegos Olímpicos en Montreal, Canadá ganando la medalla de plata en el evento de la plataforma de hombres de 10 metros, perdiendo la medalla de oro ante el famoso clavadista italiano Klaus Dibiasi. Louganis tuvo que esperar seis años para su siguiente oportunidad de clasificarse a otra olimpiada debido al boicot de los Estados Unidos para los juegos de verano de 1980 en Moscú.

En los Juegos Olímpicos de Verano de 1984 en Los Ángeles, Louganis logró medallas de oro tanto en el trampolín masculino de 3 metros como en los eventos de plataforma de 10 metros, se convirtió en el primer clavadista en romper la marca de 700 puntos en la puntuación de la plataforma de los hombres en la historia olímpica.

Mientras hacía parecer sus victorias olímpicas como algo fácil, se enfrentó a un nuevo desafío en sus próximos Juegos Olímpicos. Louganis había descubierto antes de los juegos que era VIH positivo. Su primo fue la persona que tomó la muestra de sangre y realizó el test le aconsejó que siguiera adelante con su vida deportiva que era la mejor decisión que podía tomar que él se iba a encargar de apoyarlo con todo lo que requiriera médicamente, fue así como Greg tomó fuerza y decidió tomar el consejo de su primo y decidió continuar con su meta clara de la búsqueda del oro.

Otro momento fuerte en la vida decreto fue el momento de decirle a su entrenador que en realidad era su amigo que era VIH positivo su entrenador sintió un gran dolor y miedo pero lo vio a los ojos y le dijo vamos a salir de esto. Los dos tomaron la decisión de mantenerlo en secreto pues sabían claramente que si lo daban a conocer eso significaba que Greg no podría seguir compitiendo ya que para ese momento esta enfermedad era altamente rechazada por la sociedad y existía aún muchísimo más desconocimiento del que existe hoy en día.

Para ese momento la única medicación que existía para el tratamiento del VIH era una altamente tóxica conocida como AZT, cada cuatro horas debía ingerir dos cápsulas de este medicamento por lo cual la vida de Greg se definió partir de ese momento en lapsos de cuatro horas cuando la alarma de su reloj sonaba para acordarle que era tiempo de su medicación.

Sus luchas nunca fueron sencillas Greg ha manifestado que durante su paso en las olimpiadas recibió mucho rechazo por parte de sus compañeros de equipo debido a sus preferencias sexuales.

En los Juegos Olímpicos de Verano de 1988 celebrados en Seúl, Corea del Sur, Louganis se lastimó durante los preliminares del trampolín de 3 metros, se golpeó su cabeza en el trampolín durante su clavado, cayendo torpemente en el agua. Alrededor de media hora más tarde, Louganis regresó a la competencia después de recibir algunas suturas. Su mentalidad fuerte dijo “hemos trabajado demasiado tiempo y duro para llegar aquí, y no quiero rendirme sin luchar”. Así logró clasificar.

Cuando esto ocurrió Greg estaba consternado pues sabía que había una herida abierta en su cabeza de donde salía sangre y no sabía si decir que era VIH positivo estando en ese momento compitiendo en Seúl Corea tomó la decisión de callar pues tenía claro que si decía la verdad sería inmediatamente deportado sin tener la oportunidad de competir.

Después de los eventos clasificatorios su entrenador conversó con él y le dijo “tengo claro que tu confianza está muy debilitada pero quiero que sepas que si no puedes creer en ti mismo cree en mí porque yo estoy completamente convencido de que tú puedes lograrlo”.

Ésa noche Greg durmió con toda esta maraña mental en su cabeza y por supuesto siendo despertado cada cuatro horas por su alarma para recordarle la toma de su medicamento y sabiendo además que al día siguiente vendrían dos finales olímpicas sobre sus hombros.

Al día siguiente entró en juego su fortaleza mental y logró realizar un regreso notable y majestuoso que le permitió ganar el oro para la plataforma de 3 metros y no solo esto sino que también ganó el oro para la plataforma masculina de 10 metros, realmente algo digno de admirar.

Esa noche el equipo de clavados de los Estados Unidos recibió un anillo de agradecimiento, durante el evento él dirigió unas palabras a su entrenador en donde le dijo “quiero agradecerte por todo porque solamente tú sabes lo que esto ha significado”.

En 1989, Louganis se retiró oficialmente del clavado. Trabajó un poco como actor, en 1995 publicó su autobiografía donde escribió sus experiencias de vida que se convirtió en un best-seller Breaking the Surface, en la que salió como un hombre gay y reveló públicamente su estado ceropositivo. Compartió su noticia en entrevistas con Oprah Winfrey y Barbara Walters. La información sobre su estado causó cierta controversia en el mundo del deporte. También en su libro, discutió sus problemas de abuso de sustancias, la depresión y su relación abusiva con su gerente de negocios.

Muchos profesionales del deporte han declarado que si Greg hubiera sido un clavadista heterosexual hubiera podido hacer millones con su historia y sus éxitos sin embargo debido a la homofobia y todo lo que gira en su entorno él simplemente se retiró y se apartó.

Louganis se ha convertido en un orador nacional sobre temas como la dislexia, la violencia doméstica y la superación de la adversidad. También ha trabajado como comentarista para los Juegos Olímpicos de 1992 y 1996. No fue hasta el año 2011 en que un entrenador del equipo olímpico de clavadistas de los Estados Unidos se acercó y le preguntó ¿cómo puedo hacer para que te involucres nuevamente en el deporte de los clavados necesito tu ayuda para el equipo? Su respuesta dejó desconcertado a este hombre ya que le dijo que solamente tenía que pedírselo, el entrenador desconcertado le preguntó ¿por qué dices eso nunca nadie te ha pedido ayuda dentro del equipo? Él le respondió que no, que nunca más después de que se retiró lo habían hecho sentir bienvenido.

Fue así como hasta 22 años después de su retiro toda su experiencia y valor como deportista olímpico con logros únicos fue nuevamente valorada e inició su trabajo como mentor de otros clavadistas más jóvenes observando y haciendo recomendaciones de lo que pueden corregir para mejorar sus programas de entrenamiento. De hecho su aporte va más allá que un punto de vista técnico su aporte de mayor valor es dar fortaleza mental a los atletas algo en lo que la vida lo ha hecho un experto. Su regreso al mundo profesional de los clavados motivó a HBO a realizar un documental en referencia a la vida de Greg llamado “Back on Board”.

Con la muerte de sus padres adoptivos Peter y Francis Louganis Greg decidió que ya era hora, de conocer a su familia biológica a sus 57 años, él quería escuchar de la fuente original la verdad de lo que pasó. De esta manera en 2017, Louganis se reunió con su padre biológico Fouvale Lutu en Hawai. Lutu era sólo un adolescente cuando Greg nació. A los 9 meses el niño fue adoptado por Peter y Francis Louganis.

Lutu se presentó a Louganis en Hawai a mediados de los años ochenta y desde ahí se habían mantenido en contacto. Louganis quiso pedirle a su padre una reunión con su familia, y así lo hicieron, Greg estaba impresionado de lo grande que era su familia biológica.

Fouvale Lutu quería criar a Greg, pero no pudo, los tiempos y las situaciones eran muy diferentes, por lo que Greg dice entender totalmente la decisión que tomó su padre y a pesar de todo él dice sentirse tremendamente agradecido y bendecido.

Esta reunión ha traído alivio a su padre biológico que vivió todos estos años con dolor en su corazón tras la decisión que tomara de dar en adopción a su hijo, su padre se siente feliz de tener a su hijo de vuelta y entre sus seres queridos. Esperan que ya estando juntos puedan acumular más recuerdos. En ellos se refleja un amor genuino de padre e hijo.

Biografía de Eric Moussambani

Era una mañana de abril del 2000 cuando un joven de 22 años escuchaba la radio en su casa en Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial, él era Eric Moussambani.

Se daba un anuncio en donde se invitaba al público que quisiera intentar un lugar para ser parte de una representación olímpica nacional de natación a participar en un evento para elegir a los candidatos. El joven ni siquiera era miembro de un club, y mucho menos del equipo nacional, pero aún así se comprometió a asistir al evento para elegir a los miembros que serían los representantes.

Fue el único que se presentó y por esto fue seleccionado para los Juegos de Sydney.

A él le gustaba la natación un deporte nada popular en su país y entrenaba solo sin asesoramiento y sin experiencia en una piscina de 13 metros que le autorizaron a utilizar en un hotel de su localidad. El único horario de uso que le autorizaron era de 5 am a 6 am sólo por tres horas a la semana, por lo cual para poder tener más oportunidades de practicar solía ir a nadar a los ríos y al mar.

Sus asesores fueron los pescadores de la zona que le decían como debía mover sus piernas dentro del agua y cómo nadar., nada de profesional en absoluto.

Moussambani siempre fue activo cuando era niño, su familia a veces se las veía difícil para comprarle cualquier equipo. Él creció en Malabo con su madre y sus hermanas y de niño solía jugar fútbol americano, voleibol y baloncesto, pero no era bueno en ninguna de ellas.

También le gustaba el ciclismo, pero su madre nunca pudo comprar una bicicleta, porque en ese momento era demasiado cara por lo que aprendió a andar en bicicleta con las que tomaba prestadas de sus amigos.

Moussambani tenía 22 años cuando fue a Sydney para los Juegos, ni siquiera había oído hablar de Sydney o Australia, además era la primera vez que salía de su país, este viaje les llevó tres días con una gran cantidad escalas.

Moussambani ganó el pase a los Juegos Olímpicos sin cumplir con los requisitos mínimos de calificación a través de un sorteo de comodines diseñado para fomentar la participación de los países en desarrollo que carecen de instalaciones de formación completa.

Eric no asistió solo a estas olimpiadas, en su equipo iba la representante femenina, Paula Barila Bolopa, la única nadadora ecuatoguineana en los Juegos Olímpicos del 2000. Ella compitió en el evento femenino de 50 metros libre, luchando por terminar la carrera con un tiempo de 1:03.97. Con este tiempo estableció un récord para el tiempo más lento en la historia olímpica para una distancia de 50 m en estilo libre.

 

Cuando Eric llegó a su destino su mirada se llenó de asombro, miró la Villa Olímpica, las instalaciones en Homebush Bay, donde vio por primera vez una piscina de 50 metros, estaba realmente asustado pues sabía que debía recorrer esa piscina dos veces, para eso había llegado hasta Sydney.

Mientras preparaba su evento casualmente estaba al mismo tiempo entrenando el equipo estadounidense y aprovechó para ver sus técnicas de cerca y aprender de ellas. También recibió asistencia de un entrenador sudafricano, esto después de comprobar con Moussambani que él era realmente un nadador que competía en los juegos. Este entrenador tuvo la amabilidad de poner en sus manos un par de lentes de competición, unos trajes de natación y le ayudó a trabajar en su técnica.

El evento de Moussambani sería en la mañana del 19 de septiembre del 2000, cuando salió a la competición masculina de 100 metros libre con Karin Bare, de Nigeria, y Farkhod Oripov, de Tayikistán. Después de que sus compañeros competidores fueron descalificados por hacer salidas en falso, Eric de repente se encontró nadando solo en el carril 5.

Según cuenta él en una entrevista, dijo que se sintió muy bien los primeros 50 metros y se enfocó en su mente para decirse que podía seguir adelante hasta el final. Sabía que todo el mundo tenía su mirada puesta en él incluyendo su familia, su país y sus amigos. Contrario a cualquier nadador en una olimpiada para él el tiempo no era importante lo único que quería era terminar.

Al dar la vuelta en los primeros 50m se sintió desfallecer sus piernas se tensaron y tuvo la impresión de que no iba a ninguna parte, para ese momento la multitud le gritaba que siguiera y esto le llenó de fuerza para terminar.

Fue así como se convirtió en el primer nadador de su país en competir en los 100m libre en una competición internacional. Y lo hizo con un tiempo de 1:52.72. Este fue el tiempo más lento en la historia olímpica, aunque tuvo problemas para terminar la carrera, técnicamente él la ganó.

Curiosamente en esta olimpiada se estableció un nuevo récord mundial por parte de Pieter van den Hoogenband con un tiempo de 47.84 en las semifinales.

Después de este evento Eric saltó a la fama y fue buscado para dar entrevistas, todos querían saber su historia de cómo había llegado y nadado su prueba ganadora.

Con el paso de los años Eric ahora es un ingeniero en informática y a su vez ha logrado que en su país hayan dos piscinas de 50 m e increíblemente ha logrado establecer una marca en su país de 57 segundos en 100 m además ahora se dedica a entrenar a otros jóvenes en su país que quieren ser nadadores profesionales, tiene a su cargo el equipo nacional de natación de Guinea Ecuatorial.

Un día normal para Eric inicia a las 5 am para correr tres kilómetros, luego tomar una ducha, desayunar y luego irse a trabajar de 8am a 5pm. Luego entrena a los nadadores los martes, jueves, viernes y sábados, de 6 a 10 pm.

Eric es realista y sabe que las probabilidades de su equipo contra las potencias deportivas del mundo son extremadamente reducidas. No es sencillo educar o entrenar al equipo nacional de natación en Guinea Ecuatorial sin los materiales de capacitación para ir superando objetivos.

Él desea promover la natación en su país.

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Biografía de Michael Phelps

No es todos los días que un hombre se sumerge en la piscina y sale con un rendimiento único en el mundo, Michael Phelps no sólo dominó la técnica, sino que también hizo de ella una hazaña cotidiana. Es el atleta más famoso y más condecorado de la historia de los deportes, esto lo hizo posible gracias a su inquebrantable determinación y firmeza.

Posee 39 records mundiales provenientes de 29 eventos individuales y 11 en grupales, ha sido el único nadador en lograr esto, adicionalmente estableció una marca mundial al ser el atleta olímpico con más número de medallas de oro olímpicas, un total de 23, es el único atleta olímpico con 13 medallas de oro en eventos individuales y el único en ganar 8 medallas de oro en unos mismos Juegos Olímpicos.

Él no siempre fue así de genial en el agua, de niño le daba miedo colocar su cara bajo el agua, además padecía de trastorno por déficit de atencional con hiperactividad (TDAH), está fue una de las razones que lo acercó a la natación, ya que este deporte le ayudaba a enfocarse, sus hermanas nadaban y él jugaba, así fueron sus inicios.

Lo que sus allegados recuerdan en sus primeros pasos nos son hazañas y victorias, sino una gran voluntad de mejorar todos sus retos personales en su caso por medio del deporte de la natación.

Sus padres son Michael Fred Phelps y Deborah Sue, nació en Baltimore, Maryland, tiene dos hermanas mayores, Hilary y Whitney. Mientras su padre trabajaba como soldado de caballería estatal, su madre se dedicaba a la enseñanza.

A pesar de que su padre no fue una figura de gran presencia en la vida de sus hijos, muchas de sus habilidades deportivas fueron heredadas por su padre Fred., Hilary, Whitney y Michael se acercaron a la natación a una edad temprana, su hermana Hilary prometía ser una gran nadadora, sin embargo ella optó por abandonar el deporte, por su parte Whitney lo practicó por un poco más de tiempo que su hermana, incluso intentando ingresar al equipo olímpico de EE.UU. en 1996, sin embargo, fue su hermano menor Phelps que no sólo fue constante sino que llegó a destacarse.

Él llegó a la natación a la edad de siete años, le asustaba sentir el agua en su cara por lo cual inició flotando en la piscina boca arriba y practicando el estilo dorso, sin embargo aún sentía miedo, cuando lo diagnosticado con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), él lo logró superarlo por medio de la natación y con el apoyo de su madre que era educadora.

Primeramente el hermano menor se acercaba a la piscina influenciado por sus hermanas y para controlar sus niveles de hiperactividad, sin embargo poco a poco este ambiente lo fue envolviendo y mientras veía a otros competir él comenzó a soñar con llegar a hacerlo y soñó con ingresar algún día a un equipo profesional.

Phelps inició a entrenar con Bob Bowman, en el Club Acuático North Baltimore, Bowman con su ojo clínico reconoció la capacidad y el potencial que Phelps y comenzó un intenso programa de entrenamiento con él, pronto Phelps encontró un lugar en el equipo nacional B de Estados Unidos.

Rompiendo bastantes marcas Phelps hizo su camino a través de las pruebas para los olímpicos logrando ganar un espacio para los Juegos Olímpicos de verano del 2000. Con esto, se convirtió en el nadador más joven en 68 años que representaba a su país en unos Juegos Olímpicos. Aunque no ganó una medalla, su actuación fue increíble, ya que ganó una quinta posición en los 200 metros mariposa.

Al final del año, Phelps se mantuvo convincentemente en el séptimo lugar en el mundo de 200 metros mariposa. Fue de esta manera que todo el equipo y me refiero a su familia, entrenador, él y el resto de todos los más cercanos a Michael que escribieron la historia que conocemos de este gran nadador.

Realmente con su historia comprendemos que nuestros temores y problemas siempre debemos enfrentarlos, ellos pueden ser la puerta de entrada a escenarios únicos en nuestras vidas que nunca imaginamos.

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Biografía de Jesse Owens

La historia de este gran atleta olímpico marcó a la humanidad y al mundo deportivo por el momento que le tocó vivir, en los Estados Unidos aún la diferencias raciales para las personas negras se daban en forma muy marcada y además en ese momento histórico para la humanidad el nazismo estaba presentando su cara como una opción política y militar, que como sabemos hoy desembocó en una faceta de sangre y violencia que nos llevaría a vivir la Segunda Guerra Mundial.

Su entrenador en la Universidad de Ohio sabía que debía preparar a este atleta no solo para enfrentar carreras con sus piernas de la manera más rápida posible sino también para enfrentarse a una lucha contra el desprecio, la humillación, la violencia, la intolerancia racial y todo lo que podía representar el llevar a un atleta “de raza inferior” ante los ojos de Hitler a una olimpiada en Berlín, su casa, consecuentemente el mundo miraría lo que ahí sucedería. El trabajo metal fue brutal.

Para Jesse esos 10″ de carrera marcaban la diferencia entre ser libre por completo y ser una persona de raza negra ya que él sentía que ahí las diferencias no existían, solo valía quién era más rápido y quien más lento. Para Hitler cada evento significaba demostrar lo que su raza superior podía lograr. Por cual cada una de las cuatro medallas de oro que Jesse ganó fue una tremenda bofetada en el rostro a todo lo que según ellos querían demostrar.

Para Jesse no fue hasta 1990 después de su propia muerte en 1980 que La Casa Blanca lo nombrara héroe de la nación, ya que para el momento de su retorno a pesar de que fue recibido por muchos en New York, su país no le hizo gran publicidad a sus logros, tal vez porque para ese momento a Roosevelt no le convenía perder el voto blanco, ya que para este momento duele decirlo pero es la realidad, las personas negras eran vistas como ciudadanos de segunda clase.

Hoy sus hijas lo definen como un gran hombre y un gran padre que dentro de todas las cosas que hizo fue ser atleta olímpico, pero eso solo marco parte de todas la cosas que para ellas representaba todo un ejemplo de lucha y vida plena, alguien que inspiraba a los demás en forma positiva, alguien a quien imitar.

Otra persona que destacó en estas olimpiada en Berlín de 1936 fue el máximo oponente de Jesse en el salto largo el atleta alemán Luz Long quien era campeón europeo para este evento, y favorito atleta de Hitler como Representate de su proyecto de una raza superior. Luz hizo un desatino a los Nazis al admirar y respetar los logros de Jesse y luego de la premiación dieron la vuelta olímpica del triunfo juntos en un gran abrazo esto marcó con claridad que este atleta alemán no estaba de acuerdo con la políticas y creencias de su país. Luego recibiría su paga a lo que fue visto como traición al ser enlistado y muerto en el campo de batalla, sin embargo hasta su muerte él y Jesse mantuvieron una gran amistad.

Debido a que Hitler quería hacer de esta olimpiada su escaparate de poder para el mundo se invirtió de gran manera en la tecnología de fotografía y vídeo que pudiera existir en el momento para que todo el mundo pudiera ver de lo que eran capaces, es por eso que contamos con imágenes y vídeos que de otra manera se hubieran perdido.

James Cleveland Owens nació en Oakville, Alabama, el 12 de septiembre de 1913, hijo de un aparcero, un agricultor que alquilaba tierras. Era un niño enfermizo, a menudo demasiado frágil para ayudar a su padre y hermanos en el campo. La familia se trasladó a Cleveland, Ohio, en 1921, para mejores oportunidades de trabajo. No hubo mejoras en su vida, pero el movimiento permitió que el joven Owens ingresara a la escuela pública, donde un maestro accidentalmente escribió su nombre como “Jesse” en vez de J. C. Llevó el nombre con él para el resto de su vida.

Cuando Owens estaba en el quinto grado, el supervisor atlético le pidió que se uniera al equipo de pista. De un niño flaco se convirtió en un corredor fuerte, y en la escuela secundaria junior estableció varios récords. En la escuela secundaria en 1933 ganó la carrera de 100 yardas y la de carrera de 200 yardas así como el salto largo en el Campeonato Interscholastic Nacional. Owens realmente era un atleta completo.

Para 1935 marcó en el campeonato nacional 3 récords mundiales en menos de una hora. Para 1936 estaba embarcándose en New York como miembro del equipo olímpico de los Estados Unidos para acudir a las olimpiadas en Berlín, el viaje en barco de New York a Hamburgo tomaba 8 días.

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Biografía de Mark Spitz

Este nadador estadounidense nacido el 10 de febrero de 1950, mantuvo por 36 años el récord, de ser el atleta olímpico que más medallas de oro había ganado en una misma olimpiada, 7 en total en Munich, 1972, hasta que el 2008 en Beijing Michael Phelps lo superara con 8 oros.

Imagen tomada de Daily Mail.

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Muchos lo recuerdan no solo por sus medallas, sino porque mientras todos los nadadores se rasuraban la cabeza, los brazos, las piernas todo en busca de una menor resistencia en el agua, él decidió competir con su pelo crecido mas un abundante bigote.

Adicionalmente no usaba lentes para nadar, para esta época los hippies que protestaban contra la guerra de Vietman, estaban en su apogeo y esto lo motivó a dejar crecer su cabello.

Él comentó en una de sus charlas, que el plan era rasurarse el día antes de las olimpiadas, pero al llegar causó tanto impacto y llamó tanto la atención, provocando que todos comentaran al respecto, que decidió quedarse tal cual. Imagen de Daily D Sports.

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Sus padre le enseñó a nadar desde los dos años, y posteriormente lo inscribió en un curso de natación en un programa de YMCA (Young Men`s Christian Association) una agrupación de carácter social con presencia en todo el mundo.

Sus padres sabían que su hijo podía ser un mejor nadador por lo cual contactaron a George Hanes, un reconocido entrenador. Imagen tomada de Alamy Stock Photo.

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Mark Spitz con sus padres después de ganar su sétimo oro olímpico

Para lograr que su hijo acudiera a los entrenamientos la madre manejó dos horas diarias para llevar y traer a su hijo de los entrenamientos, esto durante 3 meses, mientras Mark terminaba la escuela para luego trasladarse a un lugar más cercano. Al poco tiempo el progreso fue notorio y pasó a ser uno de los mejores nadadores.

Otro momento histórico que tuvo que vivir fue cuando al finalizar una de sus carreras, sólo unas horas después, unos terroristas palestinos tomarían rehénes y eventualmente asesinaran a 11 atletas israelíes, en la Villa Olímpica de Múnich.

Entre 1965 y 1972, Spitz ganó nueve medallas de oro olímpicas, una de plata y una de bronce; cinco medallas de oro panamericanas; 31 títulos nacionales de la liga atlética amateur de los EEUU y ocho campeonatos de la Asociación Atlética Colegial de los Estados Unidos. Durante esos años, estableció 33 récords mundiales.

Después de su retiro a la temprana edad de 22 años, Spitz se mantiene en buena forma, se ha dedicado a ser comentarista, a dar charlas motivaciones para empresas como Xerox, Bausch & Lomb, Servicios Financieros John Hancock, General Motors, General Mills, Swatch y muchos otros.

En sus charlas reflexiona sobre el clima geopolítico actual, alimentado por los recuerdos de los ataques terroristas en los Juegos de 1972. Además, es un corredor licenciado en bines raíces siendo copropietario de una compañía que supervisa 100 millones de dólares en activos para personas de alto patrimonio neto.

Imagen tomada de Wikipedia.

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Él expresa que ninguna persona puede alcanzar grandes cosas a menos que establezca metas claras y alcanzables en su vida, se debe creer en los sueños y trabajar por ellos, se debe tener claridad que para alcanzar grandes cosas se requiere de trabajo y esfuerzo. Es un proceso que puede llevar años.

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Biografía de Larisa Latynina

Esta gimnasta rusa, nacida en 1934, ganó un impresionante número de dieciocho medallas olímpicas entre 1956 y 1964.

Su récord de medallas es un récord para cualquier atleta en la historia de los juegos, fue también la primera mujer en ganar nueve medallas de oro en una olimpiada.

Sus exhibiciones gimnásticas agradables a la audiencia comenzaron una era de dominación rusa en el deporte, ella fue la primera de una serie de mujeres gimnastas talentosas que ganarían la atención del mundo fuera del bloque comunista soviético.

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Imagen de Alchetron

Latynina personificó al atleta soviético ideal, en una época en la que un socialismo estatal autoritario dominaba esa parte del mundo y se arraigaba las vidas de sus ciudadanos.

Vino de un muy humilde comienzo, sus talentos fueron reconocidos temprano y cultivados con la ayuda de un generoso financiamiento estatal para los deportes.

Cuando empezó a ganar, desvió elogios de su logro individual al hablar del orgullo que sentía por su país como su representante olímpico . Pero Latynina más tarde expresaría desilusión acerca de cómo la propaganda política había manchado su carrera.

Ella nació el 27 de diciembre de 1934, en Kherson, Ucrania, cuando ese país formaba parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.S.S.R.).

En el momento de su nacimiento, los ucranianos habían resistido por la fuerza a la colectivización de sus granjas individuales bajo el líder soviético Josef Stalin durante los últimos años, y las políticas de represalia de Moscú habían llevado a una hambruna generalizada a través de Ucrania, que había sido una vez fértil.

La Segunda Guerra Mundial trajo aún mayores dificultades. Con el país en guerra contra la Alemania nazi, el ciudadano soviético promedio soportó enormes dificultades y escasez de alimentos y combustible.

Latynina había perdido a sus dos padres cuando la guerra terminó en 1945. Cumplió 11 años ese año, y alrededor de este mismo tiempo comenzó a tomar clases de ballet.

Ella aspiraba a convertirse en una bailarina, pero el entrenamiento de ballet estándar en ese momento implicaba ejercicios gimnásticos ocasionales con aros y pelotas, Latynina demostró tanto talento en esto que sus profesores la redireccionaron hacia la gimnasia.

A la edad de 16 años, Latynina había ganado el campeonato nacional de gimnasia de las escuelas. Se graduó de la escuela secundaria en 1953, y un año más tarde en 1954 tomó parte en el Campeonato Mundial de Gimnasia en Roma, Italia, donde se ubicó decimocuarta.

También comenzó cursos en el Colegio de Entrenamiento Físico en Kiev, la capital de Ucrania. Se casó con un compañero allí, Ivan Latynin, y comenzó a competir bajo el nombre de Larisa Latynina.

Su próximo gran evento llegó con los Juegos Olímpicos de Verano de 1956, celebrados en Melbourne, Australia. Los atletas soviéticos eran un elemento relativamente nuevo en los juegos, habiendo participado sólo desde los Juegos Olímpicos de 1952 después de una ausencia de 40 años.

Imagen de The Daily Dos.

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En Melbourne, Latynina formó parte de un equipo de gimnastas rusas que barrieron la competición ese año. Marcó el comienzo de la dominación de las mujeres soviéticas del deporte durante los próximos 40 años.

Ella ganó seis medallas, cuatro de ellas de oro. Su primer lugar terminó en la competición individual y en el salto, empató otra medalla de oro en el ejercicio de suelo con Ágnes Keleti de Hungría.

También ganó una medalla de plata en las barras asimétricas, un bronce para el equipo con aparatos portátiles, este segmento fue descontinuado más tarde, y otro oro para la competencia por equipos.

Estas victorias ayudaron a los soviéticos a avanzar más allá que los Estados Unidos en el medallero permitiendo superar a los Estados Unidos por un amplio margen, 98-74.

Ambos países veían los Juegos Olímpicos como un escaparate de los méritos de sus respectivas ideologías, para los soviéticos, el espíritu colectivo como expresión de la solidaridad nacional y para los estadounidenses el triunfo del individualismo.

En los Juegos de Verano de 1956, celebrados durante las tensiones entre las dos naciones, la medalla de Melbourne fue una victoria decisiva de la propaganda soviética y fue la primera vez que la URSS derrotara a Estados Unidos en el juego de números olímpicos.

Era el momento en que los gimnastas soviéticos comenzaron a dominar el deporte.  Latynina fue la primera gimnasta en lograr el estatus de celebridad a nivel internacional gracias a su actuación olímpica en 1956.

La racha ganadora de Latynina continuó a un ritmo impresionante. Ella ganó cada competición de los campeonatos europeos de gimnasia en 1957, y un año más adelante ganó cada evento excepto en uno.

Ella también ganó en la competición en 1958 mientras tenía cinco meses de embarazo y no había dejado que los médicos del evento lo supieran ya que habría sido forzada a retirarse.

Su hija Tanya nació en diciembre de 1958, por esto Latynina se vio obligada a quedarse fuera del Campeonato de Europa de 1959. En los Juegos Olímpicos de Verano de 1960 en Roma, regresó triunfalmente, ganando otras seis medallas.

Esta vez, tres fueron de oro, en ejercicios en el suelo, y en la competición por equipos, seguido por dos de plata para la barra de equilibrio y barras asimétricas, así como un bronce para el salto.

Fue una de las estrellas indiscutibles de esos juegos, junto con el boxeador estadounidense Cassius Clay que luego se conocería como Muhammad Ali y Wilma Rudolph, la velocista estadounidense.

Una vez más, los soviéticos dominaron estos juegos, ganando 103 medallas en total frente a un récord de Estados Unidos de solo 71.

Latynina fue honrada en casa con algunos de los más prestigiosos premios civiles de la Unión Soviética, incluyendo la Orden de Lenin y la Insignia Soviética de Honor.

Esto concedió ventajas especiales para ella, tales como un mejor apartamento  y la oportunidad de comprar productos de consumo difíciles de obtener. Ella debía expresar entusiasmo y apoyo a su país a cambio de estos privilegios y cumplió su obligación sin vacilar.

Latynina siguió entrenando diligentemente, y su racha ganadora siguió siendo impresionante. En el Campeonato de Europa de 1961 ganó el primer lugar en dos eventos y terminó segunda en otros dos, una hazaña que repitió el año siguiente en 1962 en los Campeonatos del Mundo.

Fue una de las cuatro únicas mujeres en ganar cuatro títulos consecutivos del Campeonato del Mundo, junto con otras dos mujeres rusas, Lyudmila Turishcheva y Svetlana Khorkina, y la gimnasta estadounidense Shannon Miller.

Los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964 serían los últimos para Latynina como competidora ya que ella tenía casi 30 años de edad, lo que pasaba la edad normal para las mujeres gimnastas.

Sin embargo, Latynina seguía en plena forma de competición y en Tokio ganó medallas de oro en los ejercicios de piso y en la competición por equipos, medallas de plata para los ejercicios individuales y salto así como un par de bronces para la barra de equilibrio y barras asimétricas.

Su presentación de piso en Tokyo fue tan magistral que muchos en la audiencia lloraron al finalizar su presentación.

Imagen de Sutori

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En el Campeonato de Europa de 1965, Latynina ganó cuatro medallas de plata y un bronce. Un año más tarde, en el Campeonato Mundial de 1966, terminó en undécimo lugar y se retiró oficialmente de la competencia.

Ya se había trasladado al segundo segmento de su carrera, entrenando a una nueva generación de gimnastas rusos de élite, y se convirtió en la entrenadora del equipo soviético en 1966. Su posición como la mejor gimnasta femenina soviética fue asumida por su protegida, Natasha Kuchinskaya.

En los Juegos Olímpicos de 1968 en la ciudad de México, Kuchinskaya fue la gimnasta ganadora de medallas de oro, pero de vuelta en casa, Kuchinskaya comenzó a rehusarse a seguir las reglas.

Ella empezó a desaparecer, a perder entrenamientos y se quejaba, decía que quería hacer una cosa u otra, el cuerpo a cargo del equipo entendía que su fama se le había ido a la cabeza.

Kuchinskaya fue suplantada por otra mujer rusa la pequeña Olga Korbut, una favorita de la audiencia en los Juegos de verano de Munich en 1972, se convirtió en una sensación de la noche a la mañana.

Korbut dominó las competiciones europeas y mundiales, pero Latynina expresó algunas críticas públicas de su estudiante a finales de 1973 en Komsomolskaya Pravda, al periódico nacional para la organización juvenil del Partido Comunista.

En ese artículo, Latynina afirmó que la otra mujer gimnasta soviética superior, Lyudmila Turishcheva, era realmente el líder en la gimnasia femenina rusa.

El artículo en ruso fue recopilado por el Times de Londres, y citó a Latynina diciendo que el estatus de estrella de Korbut era plenamente merecido, pero que la popularidad no daba el liderazgo.

El derecho al liderazgo no es ganado por las apreciaciones de los aficionados. También afirmó que Turishcheva, que había ganado recientemente el Campeonato de Europa después de Korbut sufrió una lesión.

Una explicación más franca del descontento oficial soviético con Korbut fue ofrecida por Latynina en la entrevista de las guerras del deporte soviética un cuarto de siglo más tarde.

Ella expresó que Korbut era más popular en Estados Unidos que en la Unión Soviética. Korbut siempre exigía atención, era una egocéntrica y eso no iba con su forma de hacer las cosas.

La fama de Korbut sería fugaz, ya que en los Juegos Olímpicos de Montreal en 1976 fue expulsada de su escaparate por Nadia Comaneci de Rumania.

Esto parecía señalar el final de la carrera de Latynina entrenando gimnastas de calibre olímpico. El comité de deportes actuó como si hubiera cometido algún pecado mortal porque habíamos perdido, le dijeron que estaba obsoleta, ella se sintió muy insultada, así que tomó la decisión de renunciar.

Después de 1977, Latynina sirvió como entrenadora para un equipo de élite de Moscú y fue la directora de gimnasia para los Juegos Olímpicos de 1980 en Moscú. Dos veces divorciada, se casó con otro atleta, Yuri Israilevich Feldman, con quien vivía en Kolyanino, cerca de Moscú.

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Aun es venerada como una de las mayores atletas de la era soviética, Latynina expresó sentimientos encontrados acerca de su participación en los enfrentamientos deportivos de la Guerra Fría. Latynina expresó que ella creyó, creyó y creyó en su sistema pero que ahora ya no lo sabía.

Información tomada de encyclopedia.com

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Ejercicios para prevenir lesiones en atletismo

Las lesiones ocurren típicamente cuando nuestros músculos están sobrecargados, más allá de su capacidad de manejar el estrés puesto sobre ellos, ya sea debido a la falta de condición o por trauma. En el punto de sobrecarga, podemos rasgar el tejido.

Cuando otros tejidos y músculos asumen el control para proteger el sitio lesionado, esta adaptación conduce a patrones de movimiento alterados o adaptados. Esencialmente alteramos la manera en cómo nos movemos y usamos nuestro cuerpo.

Mientras que esto quita el estrés del músculo lesionado, lo que le permite sanar, el músculo adaptado está en una desventaja mecánica, por lo que es más propenso a las lesiones en el futuro. Esto puede poner en marcha un círculo vicioso de lesiones progresivas, en cascada a partir de la fuente original.

La clave, por supuesto, es evitar lesiones en el primer lugar. Y, si se lesiona, abordar la lesión para permitir que se cure adecuadamente no permitiendo que se convierta en un problema a largo plazo.

Siempre cuando he tenido una lesión que siento que va más allá de una sobrecarga he acudido donde un profesional en fisioterapia y me ha ayudado a salir fortalecida del proceso de regeneración, te recomiendo lo mismo.

Estos son algunos ejemplos de ejercicios que he practicado con diferentes asesorías para prevenir, y en otros casos para fortalecer algún área específica que estamos trabajando.

Una de mis últimas lesiones fue un esguince leve, salí a correr con unos zapatos no apropiados y no tuve el soporte suficiente al torcerme el tobillo. Los tobillos pueden sufrir de un esguince si no los fortalecemos primero. Tres ejercicios simples que pueden ayudar son:

Flexión plantar usando una banda de resistencia para fortalecer sus arcos. Esto también ayudará a prevenir que los tobillos se desplacen hacia dentro (pronación) al caminar o correrMovimientos laterales con una liga.

El dolor de rodilla es un problema muy común. Los levantamiento de piernas de lado con o sin liga pueden ayudarnos a fortalecer los músculos cercanos que dan soporte a la rodilla.

Patadas de burro

Sentadillas en la pared

Los anteriores son ejemplos de ejercicios que pueden ayudar a estabilizar las rodillas y prevenir el dolor o las lesiones.

Una de las lesiones deportivas más comunes, especialmente entre los corredores, es el síndrome de la banda iliotibial, que ocurre cuando el ligamento que se extiende desde la cadera hacia la espinilla, hacia el exterior del muslo, se endurece y/o se inflama.

La banda de iliotibial se adhiere a su rodilla, por lo que cuando está tensa o inflamada, casi cualquier tipo de movimiento de la rodilla puede llegar a ser doloroso ya que la banda iliotibial tira y afecta la alineación de la rodilla. Hay muchos ejercicios que pueden prevenir esta situación:

Estiramiento con las piernas cruzadas

Estiramiento de la pared

Elevación del puente de una sola pierna

Ejercicios laterales

Un rodillo de espuma es una herramienta barata y tiene muchos usos. Usarlo sólo unos minutos todos los días puede ayudar a liberar una serie de diferentes puntos gatillo, aumentar el flujo sanguíneo y mejorar la calidad de los tejidos, al mismo tiempo, la participación de nuestros músculos y la construcción de la fuerza.

El rodamiento sobre el rodillo se puede hacer antes y después de un entrenamiento, pero las sesiones del pre-entrenamiento deben centrarse en áreas problemáticas mientras que las sesiones del poste-entrenamiento pueden centrarse en todos los grupos del músculo trabajados ese día.

Además de la banda iliotibial otros puntos que se pueden masajear con el rodillo incluyen sus flexores de la cadera, cuádriceps, isquiotibiales y glúteos.

Los isquiotibiales son músculos que pueden presentar carga y dolor, un buen estiramiento puede ayudarnos a liberarlos ayudarles a mantenerse relajados para evitar esto. Acá algunos ejemplos:

Los estiramientos de los isquiotibiales y calentamiento previo son especialmente importantes si planeamos realizar sprints.

Cuando se hace cualquier estiramiento se debe evitar el rebote es decir es mejor mantener (sostener) el movimiento controlado por unos 15″ descansar y volverlo a realizar otros 15″ que estar cambiando el moviendo con rebotes innecesarios.

De cada sobrecarga, de cada dolor, de cada lesión que he tenido he aprendido enormemente no solo a como enfrentarla sino en el conocimiento de mi misma que es tal vez lo más valioso que podemos poseer por medio del deporte.

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