Luego de cruzar la meta del full Ironman

Una vez que crucé la meta no sentí ganas de llorar pero sí una gran satisfacción que a la fecha me invade y acompaña.

Abracé a Nuno, nos felicitamos y cada uno siguió su camino, nos obsequiaron un paño del patrocinador, nos dieron la medalla, nos tomaron las fotos de rigor y luego seguí caminando a unas tiendas temporales en donde se recibía la asistencia que consistía en hidratación y algunos alimentos, yo no tenía mucha hambre ni la tuve sino como hasta dos días después de haber terminado el evento, parecía que el cuerpo estaba en modo de vamos a ver que sigue ahora.

En una de las tiendas te daban un masaje pequeño para ayudar a recuperar los músculos acto seguido ir a buscar la bicicleta y todos los implementos, esa área parecía un lugar donde llegaban todos los soldados abatidos por una batalla, unos apenas caminaban, otros iban en camilla, unos vomitaban mucho. Llegué a recoger los implementos y noté que no me sentía mal así que acomodé como pude las cosas, me subí a la bicicleta y dí pedal hasta el hotel, ahí deje todo, y fui de vuelta en la bicicleta a buscar a mis acompañantes, luego de encontrarlos nos saludamos vigorosamente luego nos fuimos de vuelta caminando y conversando al hotel.

En el hotel me quité el traje me dí cuenta que no había usado bloqueador en un zona específica, por lo cual estaba bien quemada la piel, me quedó una marca que a la fecha me ha costado eliminar en mi espalda, todo lo demás sin mayores novedades solamente los dolores normales por la magnitud del evento.

A la mañana siguiente me levanté con poca hambre y así fue durante los dos dias siguientes, sí me dolía bastante bajar escaleras pero ahora solo estaría en recuperación lo cual me alegraba mucho, el resto del viaje fue de gran disfrute.

El Ironman en realidad fue una escuela para mí un parámetro para darme cuenta de muchas cosas que podía hacer de mejor manera, de esto deseo escribirles en mi próximas entradas de todo los cambios y procesos de mejora en los que decidí embarcarme para buscar crecer y obtener aun mejores resultados.

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Ironman. Meta cumplida

 

Siguiendo con lo acontecido durante la maratón, llegó el momento de completar la tercera vuelta y entró en mi mente la idea de que no quería realizar las últimas vueltas sin compañía, por lo cual me dediqué a identificar participantes que fueran más o menos a mi ritmo para poder finalizar con ellos, pero debía ser un participante que igualmente le faltara la misma distancia que a mí y que a su vez aceptara mi compañía, ya que estas fases son extremadamente psicológicas y en muchos casos  los comportamientos primitivos salen a la luz, algunos quieren ir solos, otros hablan solos, otros cantan, otros se caen y no se levantan más, otros paran a vomitar, otros van con cara sonriente, otros parecen personaje de Walking Dead y otros nos repetimos que hay que seguir siempre adelante para cruzar esa meta, fue así como corrí varios metros al lado de varios posibles compañeros o compañeras, creo que fueron alrededor de unas cinco personas con las cuales no congenié por alguna u otra razón, esto fue hasta que llegué al lado de un chico sumamente agradable y que de alguna manera supe que sería mi compañero de carrera, la conversación de primera  entrada en español, me dice yo soy de Portugal, ¿cómo te llamas le pregunté? me dijo Nuno, mi mente se activó, curiosamente el portugués era un idioma que venía estudiando desde hacía ya unos 2 años, por lo cual acudí al vocabulario aprendido, fue así como nuestra marcha juntos para cruzar esa meta inició.  Nuno me explicó que casi decide no hacer el evento pues había venido con una pubalgia que prácticamente se le había intensificado para la hora de la maratón, también en esto fue compañero Nuno pues el andaba con su pubalgia y yo con la necesidad de ir a cada baño que pasaba pues el sistema digestivo, luego de tantos bananos y albaricoques durante las casi 8 horas de ciclismo y ya casi 3 horas de maratón, habían hecho de las suyas,  fue así como decidí que si él paraba yo paraba, si él corría más rápido yo correría más rápido, fue una sociedad escrita por una circunstancia muy especial y muy particular que nos unía, cruzar esa meta y escuchar las palabras: -¨eres un Ironman¨.

Todo el camino conversamos y nos apoyamos uno al otro, ya para los últimos metros decidimos que correríamos al máximo que nos dieran las cansadas piernas para entrar a esa meta con un cierre fenomenal tal y como nos lo merecíamos, fue así como juntos cruzamos la meta, fue muy curioso ya que cualquiera hubiera pensada que éramos parte de un mismo equipo pues nuestros trajes eran de las mismas tonalidades al igual que nuestros zapatos tenis, la alegría fue indescriptible y el lazo creado para siempre, al día me sigo comunicando con Nuno.

En mi próxima publicación les contaré lo que se hace luego de que se cruza esa meta.

Video adjunto. Dale clic al enlace.

 

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Nutrición para el Ironman

Esta será una de mis publicaciones favoritas porque al fin tocaré uno de los temas  por los cuales siento gran pasión, el de la nutrición y los cuidados que se deben de tener para lograr completar una prueba deportiva con un objetivo claro de la mejor manera posible.

Cabe mencionar que desde los 24 años por razones de salud he visitado a especialistas en nutrición, primeramente con la doctora Ligia Chaves y posteriormente con Mónica Umaña, ya próximos a cumplir mis 40 años aún sigo visitando a Mónica y solicitando consejo, aunque no lo crean cada vez que voy aprendo algo nuevo y diferente que me ayuda a pulir el objetivo que me haya planteado en un ciclo determinado, es increíble la cantidad de ajustes y variables que se pueden dar para mejorar.

Recuerdo que en mis primeros entrenamientos de larga distancia solía terminar en muy malas condiciones, no valía un cinco, según yo todo lo hacía bien hasta que en una de las citas le comenté a Mónica el detalle, ella vino con una serie de preguntas como ¿qué come durante el entrenamiento?, ¿cómo y con qué se hidrata?, ¿cada cuánto se hidrata?, ¿cada cuánto come?, ¿de qué duración son sus entrenamientos?, estas entre otras preguntas le dan a ella la luz para logar escudriñar la razón del porque me sentía mal al finalizar, descubrimos que no comía durante los entrenamientos de larga distancia, lo cual consumía mis reservas de carbohidratos que son nuestra fuente primaria de energía, adicionalmente la hidratación era pobre, el profesor Yamil siempre da indicaciones a seguir pero aun así son cosas a las que uno al inicio tiende a no prestarle la atención que se merecen.

Fue así como aprendí que si un entrenamiento dura más de una hora la ingesta de carbohidrato, electrolitos (hidrante) y agua cobra mayor importancia, y se debe de empezar desde la primera media hora de actividad física a reponer carbohidratos e ingiriendo líquidos cada 15 o 20 minutos, sorbos cortos para nunca tener sed, ya que si se siente sed ya el cuerpo está deshidratado y muy difícilmente se logrará rendir y sentirse bien cuando se lleva al cuerpo a este punto.

Mi carbohidrato por excelencia para entrenar es el banano, es barato, fácil de transportar y muy completo nutricionalmente hablando, usualmente consumo medio banano mediano cada media hora por lo cual si el entrenamiento está planificado para 3 horas al final habré consumido tres bananos medianos.  Con respecto a la hidratación en mi caso personal trato de consumir una ánfora de 600 ml por hora por lo cual si el entrenamiento es de 3 horas habré consumido un total de casi 2 litros de líquido, aparte mantengo una ánfora con los electrolitos, en mi caso personal uso el electrodex de limón que venden en la farmacia, cada sobre cuesta unos $0,25 y me da lo que requiero, no me gustan los cargados de azúcar que son más comerciales, estos de uso comercial no me caen mal y los consumo sin problema en las competencias, realmente mi estómago es una máquina potente, he sido bendecida con un excelente sistema digestivo, sin embargo hay cosas que evito como tomar gaseosas en competencia, sí lo  he hecho pero muy poco en la medida de lo posible lo evito, las veces que lo he hecho tampoco me han caído mal.  Otro carbohidrato que uso o alterno con el banano es la manzana o a veces me hago mis propios pasteles con lo que necesito, en general me gustan las cosas sencillas y fáciles que están al alcance de todas las personas.

Para las competencias uso siempre el banano y el albaricoque pero en sus versiones deshidratas ya que son más pequeños para llevar en la camisa de ciclismo o en algún bolsito que se tenga a mano, no se dañan con el calor y aportan lo mismo nutricionalmente hablando que si fuera la fruta original, en competencia también tomo Perpetuem  de naranja que me lo recomendó mi querido Armando quien ha hecho unos 14 Ironmans, desde que él me lo recomendó lo he seguido usando y me gusta porque no es nada dulce, una afora te aporta una comida completa por dos horas, prácticamente es un almuerzo portátil, en realidad con el Perpetuem el banano es adicional a lo que tu cuerpo pueda requerir sin embargo por psicología a veces ayuda sentir que se consume algo sólido y que puedes masticar, igualmente este alimento tiene lo necesario en electrolitos para rendir por dos horas sin problema, así que según sea el evento así será la cantidad de este alimento que requiera, para un evento de distancia olímpica (1500mts de natación, 40km de ciclismo y 10km de atletismo) usualmente en mi caso, ya que esto se saca por peso, uso un sobre para toda la parte de ciclismo y un sobre para recuperar cuando termino el evento. Para los entrenamientos de diario no uso este alimento solamente para ocasiones especiales como competencias o las sobrecargas.

Un detalle importante y que no deseo dejar de mencionar, especialmente viviendo en un país tropical es que la hidratación para un evento no se da solamente en el evento, esta hidratación usualmente inicia una semana antes del evento especialmente si se sabe de antemano que se va para un lugar caliente, una semana antes consumo más liquido de lo normal por lo menos un litro más y unos cinco días antes ya comienzo con el hidratante uno o dos sobres de electrodex diariamente, esto fuera de la hidratación que normalmente se hace cuando uno entrena.  Un punto importante que aunque algunos quieran auto engañarse, el licor es licor acá en la China o en la luna, y el licor deshidrata en vez de hidratar ese no es un secreto para nadie, por lo cual no consumo absolutamente nada de licor ni antes ni después de un evento.

Será un gran gusto de mi parte poder darles ideas de alimentos así que si desean preguntarme lo pueden hacer con total libertad.

En mi próxima publicación les constaré de como tuve que preparar mi bicicleta para el evento que tenía proyectado para diciembre, la larga distancia ironman.

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Triatlón en Hacienda Pinilla, Guanacaste, Costa Rica

Este evento lo tenía planificado dentro de mi calendario como preparación para participar en diciembre en la larga distancia ¨Ironman¨.
Cuando me inscribí y asistí nunca me imaginé lo diferente que sería este evento de los anteriores, pensé que sería un evento que transcurriría en forma natural, recuerdo que el día que llegué al hotel, que estaba muy cerca del mar donde nadaríamos, decidí ir a probar el agua, para sentir la temperatura, cuando llegué a la playa la que estaba justo en frente del hotel me di cuenta de lo revuelto que estaba el mar, yo sabía que ese mar no era nada tranquilo pues es un lugar en donde suelen ir los surfeadores y ya solo eso me decía mucho, teniendo el mar de frente decidí como usualmente hago no darle mucha vuelta al tema de las altas olas y entré, desde que iba entrando ya sentía la fuerza del agua y lo inteligente que había que ser para que no te estallara una ola encima, me fui poco a poco hacia adentro hasta el punto en donde las olas estuvieran un poco más tranquilas, observé que ese punto no era cercano sino que estaba ya bien lejos de la playa por lo cual decidí quedarme ahí practicando como esquivar las olas tan fuertes que se venían, cuando entraba y se venía la ola me encogía, tomaba aire y la pasaba por debajo, eso me lo había enseñado mi papá, después de unas cuantas olas me di cuenta que los pies era lo último que entraba bajo el agua y la ola me jalaba con fuerza desde ellos hacia arriba, así que empecé a hacer lo mismo pero encogiendo las piernas y vi que funcionaba perfecto, era un tipo de posición fetal, me quede ahí, como vi que venía cayendo el sol decidí empezar a salir, la estrategia para salir sería parecida a la de la entrada pero esta vez la desventaja era que llevaría las olas de espalda así que debía prestar el doble de atención para que no me cayera encima ninguna, la frecuencia de las olas era alta y a veces apenas daba chance de respirar dar unas brazadas y ya venía la otra ola así que tocaba repetir la maniobra, fui saliendo poco a poco hasta que llegué a la playa, hasta ese momento me di cuenta que tenía audiencia, ahí estaban los organizadores del evento esperando a ver si yo iba a lograr salir de ese embrollo en el que solita me había metido, creo que estaban preocupados, cuando salí me dijeron: -¨estábamos esperando a ver cómo usted iba a salir de ahí¨-, yo les dije que solo quería probar el agua para mañana y me dijeron: -¨para empezar no es acá donde se va a nadar es allá, me señalaron un punto que apenas veía, además esta es la zona más peligrosa, el mar es muy fuerte y en el fondo hay corales filosos¨-, yo sentí esos corales varias veces cerca pero con mi maniobra fetal logré salir ilesa.

Acto seguido ir a descansar para el día siguiente cuando sería el evento, como siempre toca madrugar bastante, comer bien, hidratarse, calentar y verificar que todos los implementos estén en su lugar, cuando íbamos caminando al lugar de salida en el mar noté que estaba igual de fuerte que el día anterior, pero efectivamente en ese punto la entrada era un poco mejor de la que yo había hecho el día anterior por lo cual me tranquilicé, la organización decidió esperar un poco a que el oleaje bajara, un poco fue como más de una hora, eso implica que todos los participantes nos encontrábamos en la playa contemplando tremendo espectáculo que se convertía en tortura, es como ver una escena que asusta muchas veces seguidas, así era cada ola, el mar hacía el rebobinado una y otra vez, ya pasado mucho tiempo, la organización tomó la decisión de dar salida al evento, durante todo ese tiempo de espera tomé varias decisiones, yo solía nadar con el número puesto, ese día no lo haría porque de ahí alguien si entraba en pánico me podía jalar al fondo para salvarse, revisé cuidadosamente que no tuviera nada de donde alguien me pudiera jalar y me puse vaselina por si alguien me tomaba de un brazo, he de confesarlo para que se resbalara, era supervivencia pura, yo no estaba entrenada para rescate acuático así que era mejor que se salvara uno a que se perjudicaran dos, recuerdo que cuando se dio la salida mucha gente no entró, otros al acercarse se echaron para atrás, en cuenta algunos atletas élite, y otros nos aventuramos a descubrir cómo entrar sin que nos cayera una ola encima, me di cuenta que no había chance se entraría siendo revolcado y se saldría de la misma manera, así que aplicando lo del día anterior procuré nadar hasta al punto donde ya no reventaban las olas, en este caso sí se lograba llegar a este punto pues se entraba bastante con relación a la playa, una vez ahí todo era concentrarse para sacar los 1500 metros, con oleaje sí pero se lograba manejar, algunas veces la brazada caía en el aire pues la ola te levantaba, pero uno seguía de todos modos todos estábamos en la mismas, faltando 500 metros empecé a planificar la salida, llevaba un ritmo muy rápido lo sentía en la respiración y me dije: -¨si voy saliendo y una ola me agarra y me tira al fondo no voy a tener aire para aguantar y volver a salir¨- así que bajé el ritmo previniendo lo anterior, iba con mucho cuidado calculando ver hacía atrás para saber cuándo tocaba consumirse para esquivar la ola, lo logré en un 99% de las ocasiones pero vino el 1% y me cayó justo encima casi llegando, ¡qué poca gracia me hizo!, cuando pensé que saldría sin revolcón, me tocó al igual que a la entrada, uno y bien fuerte, dicho y hecho la ola me cayó y me tiró hasta el fondo, no sé cuántas vueltas di, casi pierdo los lentes y la gorra, la faja del monitor cardíaco me quedó en la cintura, por dicha había bajado el ritmo tal y como lo había planificado, de lo contrario no hubiera contando con el aire suficiente para ese tremendo revolcón, cuando saqué la cabeza no sabía ni para dónde estaba la playa pero justo en ese momento vi una mano, era de uno de los organizadores que estaban ayudando a salir a la gente que habíamos entrado, me indicó para donde seguir, ya podía hasta pararme en la arena, logré llegar a la playa, tan exhausta como nunca antes lo había estado en un evento y aún faltaba la bici y la corrida, el reto era terminar, esa fue la mentalidad que asumí, así logre cruzar esa meta, una más en mi camino al ¨Ironman¨.

En este evento se retiraron más de 50 personas, algunas se fueron corriendo a la bicicleta como si hubieran nadado, no hubo manera de controlar quien completó la natación y quien no, luego conversando con alguien que participó me dijo que él había sido uno de esos que no nadó y que así logro ganar en su categoría, me comentó que él no había entrado al mar porque nunca encontró una ventaja y yo en mis adentros me decía que ventana y que nada, eso ahí no existía, era revolcón asegurado para poder entrar.
En mi próxima publicación les hablaré de un evento, el siguiente en el calendario, me refiero a uno muy conocido que es la carrera Correcaminos.

Triatlón, Hacienda Pinilla, Guanacaste, Costa Rica

Segunda fecha ciclismo de ruta

En preparación para mi primer ironman que se realizaría en diciembre en Cozumel, México, se vino la segunda fecha en el calendario la cual correspondía a la segunda competencia de ciclismo de ruta, para estos eventos seleccioné el Campeonato Guanacasteco ya que la geografía y clima serían muy parecidos a los del evento madre.

Este evento tenía como lugar de partida la ciudad de Bagaces y su recorrido sería bordeando las faldas del Volcán Miravalles, uno de los más hermosos de Costa Rica, la topografía era fuerte, grandes subidas con viento en contra y además una muy alta temperatura, en este evento al igual que en el anterior los participantes no éramos muchos pero sí contábamos siempre con el apoyo en cada uno de los pueblos que pasábamos durante el recorrido, la distancia también era de 70km, contrario a la primera fecha este recorrido era menos peligroso, por lo menos en lo que al tránsito vial se refería, ya que en el primero tuvimos que lidiar con el paso constante de camiones y buses que se dirigían o que venían de la frontera norte de nuestro país, Peñas Blancas, el espacio que nos quedaba como ciclistas era realmente reducido y entre el viento que ya había más las ráfagas que dejaba este tránsito no quedaba mas que sostenerse bien y encomendarse al de arriba.
Nunca voy a olvidar los paisajes tan hermosos que se contemplan en esta ruta al rededor del volcán, donde hay aguas termales, montañas, ríos y por supuesto todo el complejo hidroeléctrico del ICE (Instituto Costarricense de Electricidad) de donde sale gran parte de nuestra energía limpia.
En uno de los momentos durante el recorrido ya casi finalizando cuando ya no contábamos con reservas en las ánforas, el sol estaba bien fuerte, un vehículo de la organización pasó intercambiando botellas vacías por llenas con hidratación, para lo cual sin parar había que extender el brazo con la ánfora vacía, ellos entregaban a cambio una llena, cuando esto sucedió me sentí como los grandes en uno de esos eventos que se ven por televisión.
 Durante el camino en una de las peores subidas me topé un camión con trabajadores del ICE que me lanzaban una cuerda para ayudarme a subir, ellos se gozaban de ver seguro mi cara de sufrimiento, les expliqué que eso no se podía, aunque me viera tentada.
Al final del evento me sentí mucho mejor que la primera experiencia, esta vez de hecho no quedé casi de última, en general me sentí con mas confianza, había ejecutado correcciones con el aprendizaje del primer evento, así sentí que iba puliendo lo que sería mi segmento de ciclismo para el ironman.

Luego de este evento se venía en calendario un evento que me provocaba gran emoción pero a la vez un gran susto, mi primera maratón, que les contaré en mi próxima entrada.

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Transición al triatlón

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Como les escribí en la última entrada, luego de años de practicar la natación tanto en el mar, como en la piscina corta y larga, sentí el deseo de hacer algo diferente, para ese momento mi compañero y amigo Luis Diego Quesada me estaba motivando para que hiciera un triatlón, después de un buen tiempo de él insistirme en hacerlo, decidí que debía intentarlo.

Quedamos una mañana antes del trabajo en vernos en el parque de La Sabana en San José, él me iba a acompañar a correr, llegamos muy temprano, empezamos a trotar y sentía que el corazón se me salía por la boca, cualquiera hubiera pensado incluyéndome, que por la condición que ya tenía para la natación dar el paso para correr iba a ser muy sencillo, ahí me di cuenta de lo equivocada que estaba; realmente el cuerpo trabaja en forma muy distinta, no es lo mismo, empezando por el hecho de que en el agua la ausencia de gravedad hace que tu peso no sea un factor de gran importancia, además, el impacto en las piernas y cuerpo es mucho más agresivo al correr que al nadar, para correr se utilizan músculos muy grandes, de hecho, los más grandes del cuerpo que son los de las piernas, que consecuentemente consumen una gran cantidad de oxígeno, en resumen mi primer intento fue una agonía de inicio a fin, sin embargo, a pesar de esta experiencia seguí intentando salir a correr un par de veces a la semana y poco a poco fui logrando sentirme algo mejor, no mucho, pero algo mejor, también salía a andar en bicicleta, una montañera que tenía para ir tomando condición en la bici, todo esto lo hacía sola sin ninguna asesoría, fue así como llegó el momento en que Luis Diego me dijo: ¨se acerca la fecha de uno de los triatlones más bonitos de Costa Rica, el triatlón del Coco¨.  Me dijo que ese era un evento muy popular y bien organizado que valía la pena que lo seleccionara para mi debut, así que, me inscribí para el evento más corto posible, que era la distancia sprint en donde se nadan 750mts, se recorren 20 km en bicicleta y se realizan 5 kilómetros de atletismo.

Llegó la fecha del evento, llevaba en mente los consejos de mi amigo Diego, mi entrenamiento hechizo y lo mejor, la compañía de amigos que me apoyaba y por su puesto mi hermana; uno de mis amigos era Diego Hidalgo que siempre estuvo brindándome asistencia, apoyo y sobre todo mucha alegría con sus ocurrencias, otro amigo era Alexander quien iba a realizar la distancia olímpica (natación 1500 mts, bicicleta 40 km y atletismo 10 km) yo lo admiraba mucho y también él me dio consejos.

Para todo este tipo de eventos hay que levantarse bien temprano, el mismo día del evento hay que ir a dejar los implementos en el área de transición 1 o sea el área en donde se deja la bicicleta, la hidratación, los lentes oscuros para la bici y el atletismo, el número que te da la organización del evento el cual debes portar siempre para la bici y el atletismo, se deja el casco, los zapatos de ciclismo, las tenis de correr, las medias si las vas a usar, los geles para la bicicleta entre otros implementos que pueden variar el participante.  Algunos llevan globos inflados con helio para colocar en su espacio y cuando salen del agua identificar rápidamente en medio de tantas bicicletas la propia, lo malo es cuando a varios se les ocurre hacer esto, quedan igual que como no se hubiera colocado el globo, perdidos; en mi caso, usé una alfombrita bien colorida con flores para saber cuál era mi área de transición de la natación al ciclismo.  Luego que se deja todo, se debe de esperar la hora de salida, en este triatlón la natación se realiza en lo que para mi concepto es una piscina marina ya que el agua es muy calmada así es Playa Panamá; la pedaleada sí es mucho más fuerte no solo por el calor sino también por la topografía que recién saliendo del agua te recibe una gran pendiente de esas que suben el ritmo cardiaco al punto de querer uno literalmente vomitar; mi principal regla siempre cuando compito es que nunca hay que detenerse ya que el detenerse afecta mucho emocionalmente, así que para este evento apliqué esa regla.

La natación tal y como describí fue maravillosa un placer en cada brazada, pero después  vendría lo bueno, yo nunca había practicado transiciones esto es acostumbrar al cuerpo a pasar de una postura horizontal que es la que se lleva cuando uno nada a una vertical, cuando se sale del agua y no solo eso sino que hay que salir corriendo, buscar el área de ciclismo y luego colocarse todos los implementos anteriormente descritos, en mi caso todo iba muy bien hasta que vino la fase de correr para salir al ciclismo, ¡ay Dios! todo me daba vuelta en la cabeza y las piernas no respondían nada bien, sin embargo, aunque uno se sintiera como insecto fumigado procuré sacar la tarea, llegué a la bicicleta, me puse el casco, zapatos, tomé los geles y empecé a pedalear, ¡que dolor de piernas por Dios! levanté la mirada y venía la gran cuesta, juro que oía cada latido de mi corazón y eso me asustaba, saqué la tarea de la cuesta luego venían una serie de columpios (subidas y bajadas), una tranquila bajada, el plano y de regreso la topografía era la anteriormente descrita solo que invertida; cuando iba llegando la primera cuesta  se convertía en una gran bajada con lo cual se desarrollaba mucha velocidad, al final de la cuesta había un cruce de 4 vías por lo cual no se podía ingresar con esa velocidad a ese cruce, en mi caso las manos me dolían de venir pegada al freno para tratar de bajar la velocidad, habían ocasiones en las que decía que no iba a lograr frenar, pero por dicha lo logré, para cuando venía la fase del atletismo ya me encontraba bien deteriorada, no sabía lo que me esperaba, cuando me bajé de esa bicicleta supe que apenas empezaba la tortura, para ese punto sí que me dolían las piernas, sin embargo mantuve la misión inicial, nunca parar aunque fuera lento yo seguía, recuerdo que todo el mundo me daba aliento especialmente mi hermana y Diego Hidalgo, se suponía que había que hacer un circuito creo que de 3 o 4 vueltas, yo de verdad que la iba sufriendo, después me contaron que la gente decía que yo iba como desorbitada y creo que tenían razón, me di mas cuenta de esto cuando al dar la primera vuelta no vi el punto de retorno y seguí hasta la meta claro todo el mundo aplaudía en especial mi hermana, decían: “¡qué mujer más fuerte es la primera en llegar!”, yo decía: “qué raro, por qué tanta emoción si apenas voy empezando a correr”; después del aplauso todo el mundo se quedó viendo como me devolvían para completar el resto de las vueltas, ahora me causa risa pero claro, en ese momento uno solo va por inercia, a pesar de todo esto nunca paré yo solo seguí, después de completar el circuito, llegué a la meta sintiéndome más cansada y destrozada que otra cosa, ya después computé el asunto de la llegada y me sentí muy contenta.

Luego de este evento hice 5 más por mi cuenta sin embargo, como vi que me iba tan mal corriendo decidí que debía enfocar más en este deporte, por lo cual decidí entrar a un grupo de atletismo para mejorar mi técnica y aprender más de lo que implicaba el atletismo, fue así como llegué al equipo de los Chirunners.

En mi próxima entrada les contaré como fue el estar en este equipo y el proceso que ahí viví.

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