Biografía de Eric Moussambani

Era una mañana de abril del 2000 cuando un joven de 22 años escuchaba la radio en su casa en Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial, él era Eric Moussambani.

Se daba un anuncio en donde se invitaba al público que quisiera intentar un lugar para ser parte de una representación olímpica nacional de natación a participar en un evento para elegir a los candidatos. El joven ni siquiera era miembro de un club, y mucho menos del equipo nacional, pero aún así se comprometió a asistir al evento para elegir a los miembros que serían los representantes.

Fue el único que se presentó y por esto fue seleccionado para los Juegos de Sydney.

A él le gustaba la natación un deporte nada popular en su país y entrenaba solo sin asesoramiento y sin experiencia en una piscina de 13 metros que le autorizaron a utilizar en un hotel de su localidad. El único horario de uso que le autorizaron era de 5 am a 6 am sólo por tres horas a la semana, por lo cual para poder tener más oportunidades de practicar solía ir a nadar a los ríos y al mar.

Sus asesores fueron los pescadores de la zona que le decían como debía mover sus piernas dentro del agua y cómo nadar., nada de profesional en absoluto.

Moussambani siempre fue activo cuando era niño, su familia a veces se las veía difícil para comprarle cualquier equipo. Él creció en Malabo con su madre y sus hermanas y de niño solía jugar fútbol americano, voleibol y baloncesto, pero no era bueno en ninguna de ellas.

También le gustaba el ciclismo, pero su madre nunca pudo comprar una bicicleta, porque en ese momento era demasiado cara por lo que aprendió a andar en bicicleta con las que tomaba prestadas de sus amigos.

Moussambani tenía 22 años cuando fue a Sydney para los Juegos, ni siquiera había oído hablar de Sydney o Australia, además era la primera vez que salía de su país, este viaje les llevó tres días con una gran cantidad escalas.

Moussambani ganó el pase a los Juegos Olímpicos sin cumplir con los requisitos mínimos de calificación a través de un sorteo de comodines diseñado para fomentar la participación de los países en desarrollo que carecen de instalaciones de formación completa.

Eric no asistió solo a estas olimpiadas, en su equipo iba la representante femenina, Paula Barila Bolopa, la única nadadora ecuatoguineana en los Juegos Olímpicos del 2000. Ella compitió en el evento femenino de 50 metros libre, luchando por terminar la carrera con un tiempo de 1:03.97. Con este tiempo estableció un récord para el tiempo más lento en la historia olímpica para una distancia de 50 m en estilo libre.

 

Cuando Eric llegó a su destino su mirada se llenó de asombro, miró la Villa Olímpica, las instalaciones en Homebush Bay, donde vio por primera vez una piscina de 50 metros, estaba realmente asustado pues sabía que debía recorrer esa piscina dos veces, para eso había llegado hasta Sydney.

Mientras preparaba su evento casualmente estaba al mismo tiempo entrenando el equipo estadounidense y aprovechó para ver sus técnicas de cerca y aprender de ellas. También recibió asistencia de un entrenador sudafricano, esto después de comprobar con Moussambani que él era realmente un nadador que competía en los juegos. Este entrenador tuvo la amabilidad de poner en sus manos un par de lentes de competición, unos trajes de natación y le ayudó a trabajar en su técnica.

El evento de Moussambani sería en la mañana del 19 de septiembre del 2000, cuando salió a la competición masculina de 100 metros libre con Karin Bare, de Nigeria, y Farkhod Oripov, de Tayikistán. Después de que sus compañeros competidores fueron descalificados por hacer salidas en falso, Eric de repente se encontró nadando solo en el carril 5.

Según cuenta él en una entrevista, dijo que se sintió muy bien los primeros 50 metros y se enfocó en su mente para decirse que podía seguir adelante hasta el final. Sabía que todo el mundo tenía su mirada puesta en él incluyendo su familia, su país y sus amigos. Contrario a cualquier nadador en una olimpiada para él el tiempo no era importante lo único que quería era terminar.

Al dar la vuelta en los primeros 50m se sintió desfallecer sus piernas se tensaron y tuvo la impresión de que no iba a ninguna parte, para ese momento la multitud le gritaba que siguiera y esto le llenó de fuerza para terminar.

Fue así como se convirtió en el primer nadador de su país en competir en los 100m libre en una competición internacional. Y lo hizo con un tiempo de 1:52.72. Este fue el tiempo más lento en la historia olímpica, aunque tuvo problemas para terminar la carrera, técnicamente él la ganó.

Curiosamente en esta olimpiada se estableció un nuevo récord mundial por parte de Pieter van den Hoogenband con un tiempo de 47.84 en las semifinales.

Después de este evento Eric saltó a la fama y fue buscado para dar entrevistas, todos querían saber su historia de cómo había llegado y nadado su prueba ganadora.

Con el paso de los años Eric ahora es un ingeniero en informática y a su vez ha logrado que en su país hayan dos piscinas de 50 m e increíblemente ha logrado establecer una marca en su país de 57 segundos en 100 m además ahora se dedica a entrenar a otros jóvenes en su país que quieren ser nadadores profesionales, tiene a su cargo el equipo nacional de natación de Guinea Ecuatorial.

Un día normal para Eric inicia a las 5 am para correr tres kilómetros, luego tomar una ducha, desayunar y luego irse a trabajar de 8am a 5pm. Luego entrena a los nadadores los martes, jueves, viernes y sábados, de 6 a 10 pm.

Eric es realista y sabe que las probabilidades de su equipo contra las potencias deportivas del mundo son extremadamente reducidas. No es sencillo educar o entrenar al equipo nacional de natación en Guinea Ecuatorial sin los materiales de capacitación para ir superando objetivos.

Él desea promover la natación en su país.

—————————————————————————————————————————————————

Nuevos retos nutricionales

¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan los atletas durante el entrenamiento de resistencia y la competencia?

Estos son los nuevos retos a los cuales se les debe de poner especial atención.

1. Fluido insuficiente
Si bien existe cierta preocupación por la hiperhidratación y los niveles bajos de sodio en la sangre, el fracaso en absorber suficiente líquido es un problema mucho más generalizado.

El ejercicio entorpece el mecanismo natural de la sed, por lo que es común que muchos atletas no beban lo suficiente. La deshidratación es una de las principales razones para el mal desempeño, ya que no sólo aumenta su ritmo cardíaco, sino que puede hacer que el ejercicio parezca más difícil, lo que se conoce en el deporte como un aumento en el esfuerzo percibido.  También reduce el funcionamiento mental, puede conducir a malestar estomacal y contribuir a un golpe de calor ya que el cuerpo lucha para refrescarse eficazmente.

Para asegurar una hidratación adecuada lo ideal es comenzar el ejercicio bien hidratado y practicar un buen programa de hidratación para igualar las pérdidas de sudor. Las necesidades de fluidos varían en función de una variedad de factores como las condiciones ambientales, la ropa, la intensidad del ejercicio y las tasas de sudoración individuales. Beber temprano y en intervalos regulares durante el entrenamiento y la carrera, en lugar de tomar mucho líquido en un solo momento es mucho mejor.

Las directrices actuales sugieren que aproximadamente de 400 a 800 ml por hora de ejercicio o aproximadamente una media taza a una taza de líquido cada 15-20 minutos sería un buen comienzo.   La mejor manera de medir si estamos bien hidratados es medir el peso corporal antes del ejercicio y de nuevo después del ejercicio con el objetivo de hacer todo lo posible para mantener nuestro peso.

El sodio ayuda a estimular el deseo de tomar fluidos y promueve la retención de líquidos. Los alimentos que contienen sodio, suplementos electrolíticos y bebidas deportivas son esenciales para eventos de más de dos horas y media, e incluso pueden proporcionar algún beneficio para eventos más cortos.

img_1502

2. Carbohidratos insuficientes
Los carbohidratos son el nutriente más incomprendido por los atletas. Personalmente tuve este problema y al acudir a mi cita de control pude corregir el error y ahora me siento mucho mejor realizando mis entrenamientos, los carbohidratos bien manejados son vitales para nuestra salud no solo como atletas sino como personas con una vida llena de actividades.

Los carbohidratos se almacenan en el cuerpo como glucógeno y son como la gasolina para los músculos. No tener suficientes carbohidratos en general en nuestra dieta conduce a síntomas variados como fatiga, músculos débiles y pesados, aumento del esfuerzo percibido y náuseas.

Después de 1,5 a dos horas de actividad continua a una intensidad moderada sin carbohidratos, el rendimiento físico y mental se reducirá como resultado del agotamiento de glucógeno que se conoce comúnmente como golpear la pared. Comience la reposición ingiriendo carbohidratos temprano durante el ejercicio de resistencia. Dado que toma el tiempo para que el carbohidrato sea digerido y entre en el torrente sanguíneo, comience a suplementar dentro de la primera hora.

Las guías de carbohidratos actuales sugieren lo siguiente durante el ejercicio:

Ejercicio menor de 45 minutos: no es necesario
Ejercicio de alta intensidad sostenido entre 45-75 minutos es recomendable consumir pequeñas cantidades de carbohidratos incluyendo una bebida, puede ser que la misma bebida ya contenga reposición de carbohidratos al ser especializada para entrenamientos de resistencia.
Ejercicio de resistencia 1-2.5 horas es necesario consumir de 30 a 60 gramos por hora.
Ejercicio de resistencia mayor de 2.5 a 3 horas lo ideal es consumir hasta 90 gramos por hora, ejemplos de 90 gramos de carbohidratos son: el consumo de dos bananos o taza y media de avena, dos tortillas de harina de trigo, tres papas asadas grandes.


3. Poca variedad
La mezcla de carbohidratos de alimentos en combinación con bebidas durante el deporte de resistencia es de gran importancia.

Para eventos de más de 2.5 horas, usar diferentes tipos de carbohidratos en lugar de los mismos carbohidratos puede ayudar a mejorar el rendimiento de resistencia, aprender a mezclar opciones puede tolerarse mucho mejor por el intestino y causarnos menos problemas de digestión.

img_1473

En otras palabras si seleccionamos para competir o entrenar solamente dos opciones de comida o bebida en lugar de una mayor variedad, también esto puede provocarnos que no deseemos comer lo mismo por tanto tiempo y optemos por no comer.

Es importante tomar en cuenta que para efectos prácticos a pesar de tantas opciones siempre la comida verdadera es lo que funciona mejor, y cuanto más simple mejor.

Es importante escuchar nuestros cuerpos para saber lo que necesitamos y lo que nos da mayor beneficio en vez de seguir modas nutricionales, ya que lo que nos quieren vender y lo que realmente nos conviene es distinto. Sí comemos algo que no nos cae bien por más de moda que esté no va a funcionar para nosotros.

Mi nutricionista me ha hecho alejarme del miedo de consumir carbohidratos simples cuando entreno como por ejemplo arroz blanco, dulces, frutas, miel, pan blanco pues todo esto será consumido de manera muy favorable por el cuerpo durante los entrenamientos, sin embargo si no se entrena en esos casos la alimentación sí debe basarse mas en carbohidratos complejos.

Libros que he escrito para ti:

Google Eren Salas Escritora
Instagram Eren Salas
Facebook Eren Salas Escritora